
El
aprendizaje de los sabores gracias a la neutralidad del agua
¿Salsa de tomate con el queso? ¿Mermelada con las
judías verdes? Usted protesta en nombre del respeto de los
sabores... Del mismo modo, sus hijos no podrán descubrir
toda la riqueza y la variedad de los gustos si acompañan
las comidas con refrescos.
Gracias a su neutralidad, sólo
el agua respeta los sabores y contribuye al aprendizaje del gusto
y a la diversificación alimentaria.
El
gusto “engañado” por los malos hábitos
alimentarios
Por otra parte, el consumo de bebidas dulces (azúcar o edulcorantes),
con las comidas o justo antes, “engaña” el gusto
de los niños y orienta su apetito hacia los alimentos más
grasos, más dulces o más salados, en detrimento de
las frutas y verduras. El agua debería de ser la única
bebida presente en la mesa. Las bebidas dulces deben reservarse para
las ocasiones especiales, como los cumpleaños o las fiestas.
Pero en la mesa: ¡agua y sólo agua!

Consejo
de mamá:
- Preferentemente, acompañar las comidas con agua.
- Acostumbre a sus hijos a beber agua desde pequeños, sin
añadir jarabes. |
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